El estadista político Netanyahu

La relación entre Israel y los Emiratos Árabes Unidos tiene que servir como un bloque de construcción para futuras alianzas que ayudarán a cumplir el anhelo de Shimon Peres.

PYNCHAS BRENER

Medio Oriente.- Para la mayoría de nosotros fue una grata sorpresa, un paso histórico decisivo, a saber, el establecimiento de próximas relaciones diplomáticas entre Israel y los Emiratos Árabes Unidos.

Entierra la falsa noción de que la falta de una solución final al conflicto palestino-israelí es la causa de la inestabilidad en el Medio Oriente. Para algunos, fue incluso el mayor obstáculo para lograr la paz universal.

Ahora está muy claro que el enfrentamiento entre el Irán chiíta y los países suníes, generalmente representados por Arabia Saudita, es la bomba de tiempo que puede provocar un terremoto en la región.

Para Benjamin Netanyahu, constituye su mayor logro político, la característica sobresaliente de su legado político. Se ganará el aplauso de la mayoría de los israelíes y la ira de los de la derecha del espectro político porque tuvo que prometer no integrar formalmente al Estado de Israel a partes de Judea y Samaria, el Margen Occidental. Puede poner en peligro sus futuras fortunas electorales, pero le asegurará un lugar formidable en los anales históricos del joven Estado...

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